No puede ser arte...
..Cultura ni razón de fiesta el hecho de que un toro muera acribillado
en medio de un espectáculo, donde los asistentes aplauden el asesinato
de un animal. Se entiende que los taurinos lo ven como un acto casi
poético, en el que el toro –dicen– es un gran animal porque lucha por su
vida y muere con honor. Más allá de lo que ellos quieran creer, ¿por
qué un animal debería de luchar por su vida y defender su honor a costa
del entretenimiento del ser humano?
Porque simplemente no es equitativa esa “lucha”El
torero tiene ventaja. A pesar de que, según la gente de esta industria,
al toro se le trata como “rey” desde su nacimiento hasta el día que
aparece en una plaza, la realidad es que antes de lanzarlos al ruedo se
les debilita (con el uso de una droga llamada fenilbutazona,
afeitándoles los cuernos, etc). Además, estando en medio de una corrida,
el torero tiene las de ganar: cuenta con banderillas y estoques –muy
filosos– para lastimarlo y debilitarlo. El fin de asistir a una corrida es ver cómo un torero le “gana” a un toro...Eso
es lo que el público aplaude. Cuando el torero recibe una cornada por
parte del toro y su vida se pone en peligro, el público se asusta y teme
de la “gran bestia asesina”. Es el único momento en que hay miradas de
horror; pero la gente se vuelve insensible al ver cómo el animal se
desangra e incluso se escucha cómo llora y se lamenta.

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